¡Ya está aquí la temporada! La nieve comienza a cubrir las montañas y los nervios por estrenar equipo nuevo están a flor de piel. No obstante, antes de lanzarte a por esa tabla que viste en Instagram con un diseño increíble, detente un segundo.
Obtener una tabla de snowboard es una inversión importante y, lamentablemente, es muy fácil confundirse si solo nos guiamos por la estética o el valor. Un error en la elección puede hacer que tu progresión se estanque o, peor aún, que no disfrutes en las pistas.
Para que eso no te pase, aquí te presentamos los fallos más habituales al obtener una tabla de snowboard y de qué forma evitarlos.
1. Guiarse solo por la "regla de la barbilla"
Este es el fallo número uno. A lo largo de años se mencionó que la tabla debía llegarte a la altura de la barbilla. Olvida eso.El snowboard no sabe cuánto mides, pero sí sabe cuánto pesas. Cada tabla tiene una tabla de informaciones del fabricante que relaciona el rango de peso del rider con la longitud de la tabla. Si eres altísimo pero pesas poco, una tabla extendida será bien difícil de conducir; si eres bajito pero pesado, una tabla corta será inestable.
2. Enamorarse solo del diseño (El error estético)
Lo sabemos, esa tabla con acabados mate y gráficos psicodélicos es preciosa. Pero los gráficos no surfean la nieve, la tecnología sí.Muchos principiantes compran tablas destinadas a expertos solo por el hecho de que son lindas. El resultado es una tabla bastante recia y técnica que les va a hacer besar el suelo mucho más de lo preciso. Elige primero el género de tabla que precisas y, entre las opciones correctas, busca la que mucho más te agrade.
3. No prestar atención al ancho de la tabla (Toe drag)
Si get more info tienes los pies enormes (generalmente a partir de un 44 o 10.5 US), necesitas una tabla versión Wide (Ancha).Si compras una tabla estándar y tus botas sobresalen demasiado, al inclinar la tabla para girar, tus botas tocarán la nieve (el popular toe drag o heel drag), provocando que te caigas de inmediato. Asegúrate de que el ancho de patín sea acorde a tu talla de bota.
4. Obtener una tabla bastante rígida para tu nivel
La rigidez (o flex) se mide comunmente del 1 al 10.
- Flex blando (1-4): Ideal para principiantes y freestyle (más permisiva).
- Flex recio (7-10): Para freeride y riders avanzados que procuran máxima respuesta y agilidad.Un error común es meditar "compro la más cara y recia a fin de que me dure años". Error. Una tabla rígida a cargo de un principiante es una pesadilla: no disculpa errores y fatiga muchísimo las piernas.
5. Ignorar el perfil de la tabla: ¿Camber o Rocker?
Sólo algunas de las tablas son lisas. El perfil (la forma lateral de la tabla) cambia drásticamente el comportamiento:
- Camber clásico: Proporciona agarre y capacidad, pero es mucho más fácil "contracantear" si eres novato.
- Rocker (Banana): Es juguetona y flota bien en polvo, perfecto para eludir enganchones de canto.
- Híbridas: Intercalan lo destacado de los dos mundos.No investigar qué perfil se amolda mejor a eso que deseas hacer es obtener a ciegas.
6. No considerar el lote donde vas a ripar
¿Vas a pasar el día en el park saltando y dando vueltas? ¿Quieres bajar a toda velocidad por pista? ¿O lo tuyo es buscar nieve virgen fuera de pista?
- Freestyle: Tablas Twin-consejo (simétricas).
- All-Mountain: Tablas versátiles para todo.
- Freeride: Tablas direccionales con el nose más ancho.Si compras una tabla de 100% nieve polvo para ir por una pista helada en España, vas a sufrir.
7. Comprar de segunda mano sin comprobar "las cicatrices"
El mercado de segunda mano es excelente, pero hay que saber mirar. Un fallo mortal es comprar una tabla con delaminación (capas de la tabla separadas) o con el canto metálico agrietado. Estos errores tienden a ser irreparables o muy costosos de reparar. Si ves que el núcleo de madera está expuesto por un golpe, escapa.
Conclusión
Comprar tu propia tabla es un rito de iniciación enternecedora. Mi consejo final: infórmate, lee las especificaciones y, si puedes, alquila o prueba test-boards antes de decidirte.
Recuerda que la mejor tabla de todo el mundo no es la más cara, sino más bien la que mejor se amolda a tu cuerpo, tu nivel y tu estilo de riding. ¡Nos vemos en las montañas!
¿Te pasó alguno de estos fallos? ¿Tienes dudas sobre qué tabla escoger? ¡Déjanos un comentario abajo y te asistimos!